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Antropólogos identifican ADN de africanos de primera generación en hospital de la América colonial

Antropólogos mexicanos y alemanes han logrado identificar a través del ADN a una veintena de los primeros africanos en llegar a la América colonial, se cree que fueron traídos como esclavos, alrededor de 1436 a 1626 años después de Cristo.

Por primera vez, científicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana (MPI-SHH, por sus siglas en inglés) en Alemania, han identificado genéticamente africanos de primera generación en América.

Antropólogos de la ENAH y el Max Planck identifican genéticamente africanos de primera generación en las Américas. Foto: Rodrigo Barquera. INAH-MPI.

Así lo da a conocer un artículo que describe el trabajo de investigación multidisciplinaria de genética molecular, etnohistoria y bioarqueología, realizado en colaboración por investigadores de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y científicos del Instituto Max Planck, publicado este día en la revista científica Current Biology.

Restos en uno de los primeros hospitales de la CDMX

Los antropólogos utilizaron un enfoque bioarqueológico, el cual combina datos genéticos humanos con estudios osteológicos, análisis de isótopos estables de carbono y nitrógeno, y análisis de isótopos de estroncio, información etnohistórica, así como una detección molecular de posibles patógenos, para conocer los orígenes, el estado de salud y el historial de vida de tres africanos esclavizados, cuyos restos fueron encontrados en uno de los primeros hospitales de la Ciudad de México.

El estudio presenta la aplicación de un conjunto de métodos y técnicas para mostrar la primera caracterización en profundidad de esclavos africanos de primera generación en el México colonial, un grupo históricamente oprimido, advierten los autores del artículo, encabezados por Johannes Krause, investigador del MPI-SHH; Rodrigo Barquera, químico farmacobiólogo de la ENAH, quien realiza su doctorado en el MPI-SHH; y Víctor Acuña y Lourdes Márquez, de los laboratorios de Genética Molecular y de Osteología de la ENAH, respectivamente.

Fuente INAH-MPI.

Hallados en entierro masivo en 1992

Las muestras analizadas provienen de ejemplares hallados en 1992,  en un entierro masivo, en el Hospital Real de San José de los Naturales, cuya colección se encuentra resguardada en el Laboratorio de Osteología de Posgrado de la ENAH, donde se estudian desde 1996.

La información científica se logró mediante la reconstrucción de los orígenes y las historias de vida de los tres individuos africanos, comprobando, mediante los estudios tanto de ADN mitocondrial y cromosoma Y, como a nivel de genoma completo, que provienen del África Subsahariana; y mediante análisis de isótopos, los cuales arrojan información sobre su dieta durante la infancia, cuyos resultados revelan que su alimentación en los primeros años de vida coincide con la que se consume en  la misma región africana, por lo tanto debieron llegar a América siendo adultos.

Estos descubrimientos son un aporte al conocimiento de nuestra diversidad étnica y cultural, desde las aulas y laboratorios de la ENAH, donde se han formado todos los antropólogos físicos que tiene el país, comenta la profesora emérita del INAH, Lourdes Márquez Morfín, miembro del equipo de investigación etnohistórica y bioarqueológica del proyecto.

La enfermedad entrelaza historias de vida y muerte

Las muestras utilizadas en el estudio se obtuvieron de tres individuos cuyos esqueletos se recuperaron, casi completos, del contexto arqueológico del Hospital Real de San José de los Naturales, en el área del cementerio asociado a este, mientras se realizaba el salvamento arqueológico con motivo de la construcción de la Línea 8 del Metro, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde actualmente se ubica la estación San Juan de Letrán, explicó Márquez Morfín.

Periodo colonial

El hallazgo de los esqueletos ocurrió en la temporada 1992, bajo la supervisión de los arqueólogos Salvador Pulido Méndez y María de Jesús Sánchez. Los ejemplares se encontraron en la tercera etapa de excavación, lo cual sugiere que pertenecían a las estructuras más antiguas dentro del contexto arqueológico. La datación por radiocarbono arroja que los tres individuos vivieron durante los primeros años del periodo colonial, dentro del rango de 1436 a 1626 d.C.

Los ejemplares se encontraron en el contexto de una fosa común, apilados en varias capas. Los patrones mortuorios sugieren que la mayoría de los individuos probablemente murieron debido a las epidemias que devastaron a la Ciudad de México y a la meseta central de la Nueva España, durante aquella época.

Fuente INAH-MPI.

Márquez Morfín comentó que el Hospital Real de San José de los Naturales se fundó entre 1529 y 1531, por fray Pedro de Gante, dedicado a atender exclusivamente a la población indígena del Virreinato de la Nueva España, motivado en gran medida por la necesidad de instalaciones médicas para ayudar a las víctimas de los brotes de viruela que ocurrieron temprano, durante la Colonia. Está documentando que en 1531 prestó sus servicios para atender la epidemia del sarampión.

20 ejemplares tenían posible origen subsahariano

La gran mayoría de los pacientes eran hablantes de náhuatl y otomí, indicador de que eran originarios de la región central de México. Sin embargo, entre los esqueletos recuperados en las excavaciones, se identificaron 20 ejemplares que fueron descritos de posible origen africano, debido a modificaciones dentales, consistentes con las prácticas de grupos étnicos subsaharianos, así como por sus características dentales y esqueléticas con afinidad a los mismos grupos.

El estudio realizado por científicos de la ENAH y el MPI-SHH describe su identidad biológica y explora elementos de su estado de salud, por medio de la recuperación de ADN antiguo de alta calidad, tanto de los individuos como de distintos organismos patógenos identificados en cada uno de ellos.

El trabajo agrega información importante sobre el origen y la salud de africanos que fueron reubicados y transportados por la fuerza al continente Americano, durante uno de los casos más terribles de violación de los derechos humanos durante el periodo colonial, resaltan los científicos.

Osteobiografía revela marcas de estrés

Al investigar el origen y la experiencia de la enfermedad de estos individuos, a través de métodos moleculares y evaluar los esqueletos en busca de signos de experiencia de vida y afinidad cultural, iluminaron, en cierta medida, la identidad, la cultura y la vida de estas personas, cuya historia se ha perdido en gran parte. La osteobiografía reveló marcadores no específicos de estrés fisiológico, evidencia de estrés ocupacional y heridas graves curadas.

Fuente INAH-MPI.

Asimismo, al explorar la diversidad africana que llegó por primera vez a México y América Latina, han podido dibujar una imagen más clara del legado biológico y las raíces culturales de los latinoamericanos modernos, así como explorar su alcance, a través de diferentes disciplinas y también reconocer cómo contribuyeron los grupos provenientes de África a la diversidad biológica de las poblaciones de ascendencia mixta de las Américas.

El estudio también proporciona la primera evidencia directa del movimiento de la enfermedad producida por el virus de la hepatitis B (VHB), con una posible difusión a través del comercio trasatlántico de esclavos; así como de la treponematosis asociada con sífilis.

Las muestras se obtuvieron en condiciones controladas en el Laboratorio de Osteología de la división de Estudios de Posgrado, en la ENAH, bajo un protocolo dedicado a minimizar cualquier posibilidad de contaminación.

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